19/1/08

CANADÁ PROHIBE DONAR ÓRGANOS A LOS GAYS

Si piensas que Canadá es un verde y afable país que además de compartir reina con Gran Bretaña enfrenta con decorosa naturalidad las necesidades de los colectivos LGTB, probablemente estés en lo cierto. No obstante, los últimos movimientos -y pecados de omisión- de su actual Gobierno comienzan a atufar notablememente el ambiente que incumbe a su población LGTB.

El Ministerio de Sanidad canadiense ha comunicado recientemente una decisión que con el conocimiento que hemos desarrollado hasta la actualidad, sólo puede considerarse como aberrante. Ha decidido rechazar las donaciones de órganos de los homosexuales que hayan sido sexualmente activos en los últimos cinco años .

Esta medida, que ha sido explicada como necesaria para garantizar la no transmisión del VIH, ya ha levantado a las organizaciones LGTB del país. Y a éste lado del Atlántico, a nosotros nos ha devuelto a la memoria el estigma sufrido por los homosexuales durante los años de paranoia posteriores al descubrimiento del virus del SIDA.


Como si no existieran las pruebas que detectaran el VIH en la sangre, el Gobierno del Primer Ministro Stephen Harper -que sólo al ver la foto recuerda a cuando las abuelas claman el ancestral "cuídame de los mansos"- ha conseguido volver a mezclar y confundir el virus y la homosexualidad. Afirmación que es más que disparatada desde que la OMS nos comenzó a advertir -y tampoco desde hace poco tiempo- que los casos de infección por VIH en occidente han ascendido muy notablememente en las relaciones heterosexuales.

Si Harper prefiere mirar a otro lado y discriminar a una parte de la población que puede ser perfectamente donante, está actuando neciamente por los dos costados. Los casos de transmisión del VIH por trasplante no descenderán entonces, puesto que parecen muy relajados frente a la amplia posibilidad de encontrarse con órganos de heteros portadores. Además de estar rechazando muchos órganos válidos de homosexuales VIH negativos que salvan vidas igual de bien que los demás.

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