5/3/08

Lesbos









Hace ya unos años la actriz Ellen DeGeneres, en su serie televisiva Ellen, salió del armario, declarando a la vez su condición de lesbiana y la de su personaje. Mientras que, de un tiempo a esta parte, el cine y la televisión han mostrado todo lo que usted quería saber sobre la vida de los homosexuales, las lesbianas se han mantenido en una cierta penumbra. Hay, no obstante, notables ejemplos de cine lésbico, como la película independiente estadounidense Go Fish, dirigida por Rose Triche, en 1994, o la no menos independiente, y española, Costa Brava, de Marta Balletbó. Pero con L (en Estados Unidos, The L World), el armario se ha abierto de par en par.

L –cuya primera temporada estrena Canal+ el 12 de enero, mientras que en EE UU ya se emite la tercera– parte de un planteamiento en principio sencillo: contar las vicisitudes (amor, sexo, maternidad...) de un grupo de amigas, todas lesbianas, en Los Ángeles; unas emparejadas, otras todavía reprimidas, aquellas absolutamente libres, estas aún dudosas. L empieza con la vida en marcha, con Bette (Jennifer Beals) y Tina (Laurel Holloman), que son pareja desde hace siete años, embarcadas en el proceso de tener un hijo. Y con Jenny (Mia Kirshner) instalándose en casa de su novio. Marina (Karina Lombard), la dueña de un café, The Planet, centro de reunión de todas ellas, se lanza a seducir a Jenny... Con estos ingredientes –a los que se añade una tenista profesional que no quiere que se haga público su lesbianismo, una rompe corazones y una periodista bisexual– L alcanza su velocidad de crucero.

Sexo, claro
Se ha destacado la presencia en la serie de explícitas escenas sexuales, como si eso fuera raro. Otras producciones televisivas recientes de éxito (Sexo en Nueva York, Los Soprano) retratan las relaciones sexuales de manera directa... Pero no choca, pues siempre se trata de parejas de distinto sexo. Lo que llama la atención es ver a dos mujeres. Pues es uno de los tabúes por encima de los cuales pasa L. Otro es el aspecto físico de las lesbianas. Apenas ninguna de estas mujeres se acerca al tópico, a menudo utilizado de manera crítica, de la lesbiana. Son mujeres más o menos sofisticadas, más o menos modernas en su forma de vestir.

No hay comentarios: